El cuidado de los bosques: clave para asegurar el futuro de generaciones venideras

En Ecuador, la pérdida del bosque y su baja reposición preocupa a la sociedad y exige que el desarrollo forestal se base en una política de Estado que posibilite estructurar programas sustentables

Los bosques productivos accesibles no abastecen la demanda nacional, por lo que es previsible que, en el cercano futuro, exista una presión sobre el Estado para recurrir a los recursos forestales de las áreas protegidas (como ilegalmente ya está aconteciendo) y de esta manera satisfacer a segmentos de la demanda insatisfecha.

¿Qué es el bosque secundario?

El concepto de bosque secundario, se refiere a  aquella vegetación arbórea que surge luego que el bosque primario ha sido extraído en más del 90% de su composición original y en algunos casos, reemplazada por pastos o cultivos agrícolas.

En Ecuador, se estima que el área ocupada por bosques secundarios y degradados, es superior al millón de hectáreas, ubicadas en el trópico húmedo de la Provincia de Esmeraldas y de seis provincias amazónicas.

En su mayor proporción, los bosques secundarios son de propietarios privados que no conocen acerca de las bondades de su permanencia y las posibilidades de su manejo.

Si a la superficie indicada, se le aplicara procedimientos técnicos enfocados a la producción sustentable (manejo), se lograría una menor presión sobre el bosque primario y una importante recuperación del paisaje forestal.

En Ecuador, se estima que durante los últimos 30 años se ha deforestado más de 6´000.000 de ha de bosque primario. En gran parte de esa superficie se evidencia un estado de sucesión vegetal, que tiende a su recuperación con la presencia de  especies maderables de rápido crecimiento, algunas de ellas de alto valor comercial.

Actualmente se calcula que en el norte de la provincia de Esmeraldas existen unas 90.000 ha de bosques secundarios en su mayor parte dentro de fincas pertenecientes a comunidades nativas, negras y de colonos.

Resulta de suma importancia entender la necesidad de establecer programas que posibiliten el manejo sustentable de los bosques nativos primarios y secundarios orientados a la producción de bienes y servicios, como también al fomento de plantaciones para abastecer la demanda creciente de madera.

Factores como la apertura de frentes de explotación minera ilegal, ha afectado los cauces, riberas y aledaños de los ríos con la consiguiente destrucción de ecosistemas de bosque  y del paisaje forestal. Acciones de éste tipo han originado reclamos de parte de la sociedad y preocupación del gobierno.

Por tanto, resulta esencial que los  propietarios de bosques secundarios, tomen conciencia acerca de la importancia del recurso que se encuentra a su disposición, de la posibilidad de incrementar sus ingresos económicos y de contribuir al mantenimiento de la biodiversidad, siempre que se proporcione al bosque el manejo técnico adecuado.

Tomar en consideración las acciones sugeridas, acerca de la necesidad de valorar y potenciar el bosque secundario mediante su manejo técnico, permitirá incorporar un recurso natural renovable que permanece relegado por la sociedad y administración forestal ecuatorianas.

Redacción: COMAFORS/Ecuador Forestal